viernes, 7 de noviembre de 2014

¿Te imaginas?


¿Qué te pasa?
Nada, anoche tuve una pesadilla.
Debió ser dura, tienes muy mala cara.
Imagínate, fue horrible. Soñé qué nuestros hombres nos atacaban.
¡¿Cómo?!
Si, bueno... eran hombres como los nuestros, pero eran distintos. Era otro lugar, como si fuera otro tiempo. Había un hombre que decía que yo era su mujer, ¡que era suya! ¿te imaginas? Decía que si no lo aceptaba no me dejaría vivir.
Pero...¡eso es imposible! estás muy loca, vaya cosas se te ocurren.
Si, eso le decía yo, que no dijera tonterías. Pero solo conseguía hacerle enfadar más, como cuando nuestros muchachos se enfadan porque no se salen con la suya. Y entonces empezó a golpearme gritándome cosas que ni siquiera entendía.
¿Y estabas sola con él?
Si
¿Y dónde estábamos las demás?
No lo sé, el caso es que ni siquiera se me ocurría llamaros, no os buscaba, es extraño. Pasado un tiempo pensé que quizá tuviera razón, me abandoné, y eso fue lo peor.
¿Y por qué lo hacía?
"Porque puedo", me escupió cuando me atreví a preguntar.

Es solo una pesadilla, olvídalo.
Si, pero ¿te imaginas que algún día sucediera algo así?
¡Eso es imposible! Nuestros hombres nos adoran, somos la vida, se la damos, la cuidamos...¿para qué iban a querer hacernos daño? Además, si lo intentaran, nosotras sabríamos defendernos, no permitiríamos que atacaran a ninguna de nosotras.
Vale, pero por si acaso, no te separes de mí.



No hay comentarios:

Publicar un comentario