sábado, 2 de enero de 2016

Dime.

Dime en qué momento me convertí en tercera persona.
Cuándo y cómo dejé de ser tú, para ser ella en tu boca.
Dime que sí, aunque sea mentira, aunque solo sea para saber cómo suena.
Dime que sí, aunque sea un condicional y saber así que aun hay algo por hacer, por pensar y por sentir.
No encuentro a nadie que me diga cómo combinar la calma y el orgullo con el silencio, con tu silencio.
Dime de dónde saco ganas para que lo importante me distraiga de ti y te saque de mi.
Dímelo.


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